Escribimos sobre lo mismo que hace la app: entender lo que comes sin que se convierta en un trabajo. Sin dietas milagro y sin culpa.
Pesar la comida da una precisión que casi nadie necesita, a cambio de una fricción que casi nadie aguanta. Estas son las formas de estimar a ojo que funcionan — y los cuatro sitios donde de verdad se te van las cuentas.
Leer el artículo →Casi nadie deja MyFitnessPal porque sea mala. La deja porque registrar la comida acaba siendo un trabajo — y buscar «pincho de tortilla» en una base de datos pensada para otro país no ayuda.
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